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Al igual que hiciese con la mejor lectura de 2013 y la mejor lectura de 2012, y antes de abordar el reto de 2015, otra vez os vuelvo a dar la brasa con las que han sido las mejores y más gozosas lecturas de este año 2014 que ya ha terminado. Como siempre ha habido de todo: best-sellers, teatro, filosofía, novelas, novelitas y novelazas. Selecciono mi top 3 con las que considero las piezas más importantes de mi año pasado. No curiosamente, las tres son novelas.

En tercer lugar sitúo la que hasta la fecha es la última novela editada en español de l’enfant terrible de las letras francesas, Michel Houellebecq.

el mapa y el territorioEl mapa y el territorio (Anagrama, 2011) es una catártica novela sobre un artista con una vida anodina, pero un éxito fulgurante en el mundo del arte. El artista es un típico personaje houellebecquiano carente de amor en su infancia e incapaz de amar que, no obstante, alcanza la gloria con sus fotografías, cuadros y vídeos. La inutilidad de la existencia, la relación padre-hijo y las altas esferas de la cultura están plasmadas en sus tramas, con la sorprendente aparición del propio Houellebecq como personaje (con un final épico). El regusto depresivo que deja es para que los sadomasoquistas que disfrutamos con las novelas de Houellebecq no nos olvidemos de adquirir las siguientes obras. El escritor conoce a su público.

Mi primera aproximación a la escritora estadounidense Edith Wharton se vale un segundo puesto. La tenía en mi lista de pendientes desde que un día atendí a Bimba Bosé en mi etapa de librera en la Fnac y me la recomendó. Así que, ni corta ni perezosa, acudí a mi biblioteca municipal. Lamentablemente, su fondo no es tan rico como quisiera. De Wharton solo pude encontrar Estío, la novela que se ganó a mi corazón.

IMG_20140312_124406Estío (Grijalbo, 1995; existe una edición más moderna -2011- de la editorial Veintisiete Letras) cuenta la historia de una joven rebelde que vive bajo la tutela de su padre adoptivo, que ha quedado viudo. Mientras su padre adoptivo le propone matrimonio, Charity, la heroína de la novela, se enamora y mantiene una relación sexual con un apuesto arquitecto. La historia está tejida en un clima moralizante de principio del siglo XX en un pueblecito norteamericano donde las relaciones prematrimoniales conllevan visitas a doctores que practican abortos ilegales. No os contaré más detalles para no arruinar vuestras lecturas si decidís darle una oportunidad a esta gran novela.

Y en primer lugar no podía dejar una de las mejores lecturas de mi vida: la trilogía La lucha por la vida de Pío Baroja. Ya hablé de esta fastuosa trilogía en Madrid literario. Segunda Parte y es que es, sin lugar a dudas, un fiel reflejo del Madrid de finales del siglo XIX. Y, sin embargo, cada página puede trasladarse al Madrid de 2015, donde los jóvenes vienen a la capital a buscarse la vida, los ricos siguen siendo muy ricos y los pobres siguen siendo muy pobres. Desgraciadamente, el ambiente cultural y anarquista que tan bien refleja la novela se ha perdido en una ciudad que ahora está poblada de artistas del consumismo y los centros culturales poco o nada tienen que ver con la anarquía, aunque sí con la multiculturalidad, tan necesaria en un mundo donde la ignorancia lleva al terror y el terror a la barbarie.

IMG_20140304_001002 Volviendo a las novelas (en su edición para la Colección Las mejores novelas en castellano del siglo XX del diario El Mundo, también las puedes encontrar editadas por Alianza Editorial), Manuel se busca la vida en La busca, donde pasa de un trabajo precario a otro y de un habitáculo a otro; se enfrenta a los bajos fondos de un Madrid de pillos, matones y prostitutas en Mala hierba; y, por último, le lleva a ser un trabajador burgués en un círculo de trabajadores anarquistas en Aurora roja. Pío Baroja fue un maestro que pudo anticiparse con la ficción a los acontecimientos que presidirían gran parte de la historia española del siglo XX, como la República, la Guerra Civil y la Dictadura Franquista. Pero más allá de la importancia evidente de la novela para conocer nuestra historia (y nuestra propia raza), está la maestría del escritor, el artesano de las palabras y el narrador de las clases bajas que fue Pío Baroja. Toca rendirle homenaje leyéndole en los tiempos convulsos que nos ha tocado vivir.

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This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License. Un texto de María José Alfonsel Hidalgo y fotografías de María José Alfonsel Hidalgo.

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