Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , ,

El 10 de marzo de 2012 el mundo del cómic, del arte y de la cultura se conmovía con la noticia de la muerte de Mœbius, seudónimo de Jean Giraud, el denominado mejor ilustrador e historietista europeo del siglo XX. Aquel día pude leer los panegíricos que sus seguidores anónimos y no tan anónimos hicieron a través de twitter, otras redes sociales y páginas web culturales y de actualidad. Yo no pronuncié ni una sola palabra. A mis entonces 25 años no había leído nada, absolutamente nada, de Jean Giraud. Tenía que poner remedio a esta carencia y fui a la biblioteca de mi barrio. Allí encontré The long tomorrow.

Sabiendo de Jean Giraud poco más que fue el dibujante de El teniente Blueberry, que había ilustrado infinidad de historias de ciencia ficción y que tenía ‘algo’ de relación con el cine, me puse a leer este gran libro (por el formato, no por la extensión) de Ediciones B del año 1994. Actual el fondo de mi biblioteca, ¿eh? Esta joyita arranca con unas páginas escritas por Mœbius donde explica el porqué de cada una de las historias que contiene esta recopilación. En tres páginas me di cuenta de la importancia de este señor. ¿’Algo’ que ver con el cine? ¡Pero si diseñó películas como Dune, Alien, Tron o El quinto elemento!

The long tomorrow comienza con la historia del mismo nombre. La historia corre a costa de Dan O’Brannon y el dibujo lo pone Mœbius. Es una historia fiel al cine negro pero con toques futuristas. Un detective, una femme fatale, un robo… pero en el futuro más fantástico. Bueno… no es de mis favoritas por la historia, aunque el dibujo es genial.

La siguiente historia es Rock city. Era un encargo para una revista de música y el tema tenía que ser el rock, pero él supo darle el toque de ciencia ficción. Una historia muda, sin diálogo, pero con acciones de un protagonista que intenta escapar de la sociedad en la que vive, pero le detienen y esa detención le convierte en una estrella de rock.

El Universo es un pañuelo es una historia más cómica que, en fin, dice ya el título lo que más o menos puedes esperar. Planetas lejanos, territorios supuestamente vírgenes y viejos amigos o enemigos, según se mire.

Barbarroja y el cerebro pirata también es una historia cómica que fue publicada en la revista francesa Pilote y que bebe de los relatos de piratas para contar como el robot que maneja una nave se vuelve loco (a lo Hall 9000) y se cree un pirata. ¡Coooon la botella de ron!

De mis favoritas desde ahora, y para siempre, es la historia de cuatro páginas El artefacto. No desvelaré su final, pero me gusta por la inocencia, por la fabula de los mundos maravillosos y remotos que la ciencia ficción nos narra desde que Julio Verne se puso a soñar y escribir sus novelas.

Todo lo contrario experimenté con Aproximación a Centauri. Con guion de Philippe Druillet, el dibujo es esmerado, intenso, con detalles desgarradores y colores vivos y penetrantes. ¿La historia? Una pesadilla, una locura de difícil digestión y no fácil comprensión.

Y por último, Variación N.º 4027 sobre “El” Tema es una historia chocante sobre el absurdo de la guerra, concretamente la guerra nuclear. Aquí Mœbius se posiciona claramente en contra de las armas nucleares y el concepto de intereses nacionales y toda esa pantomima que se pone por delante para asegurar la seguridad de, supuestamente, la nación.

Di fin a mi primer cara a cara con el ilustrador francés más famoso y de mayor repercusión del pasado siglo. Fue un encuentro apasionante que dejó un buen sabor de boca y que me confirma que hay que leer de todo no para ser más culto y quedar genial cuando muere un artista de renombre al dejar un comentario en twitter en plan “mirad lo genial que soy que lloro por la muerte de este ilustre artista que cambió mi vida y bla bla bla” (en 140 caracteres), sino para tener una visión del mundo más completa, más humana y más perfecta.

Anuncios