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Hace unas semanas se dijo por las redes sociales y los medios de comunicación que esta era la primera vez en la historia reciente que una crisis como la que vivimos no cuenta con una generación de nuevos cantautores con canciones protesta. Perdonadme la osadía, pero no es cierto. Tal vez si nos fijamos en los cantautores más populares, esos que salen en la radio, prensa y televisión, no encontremos canciones cuyos temas no vayan más allá del amor/desamor y otros vicios y virtudes de la vida del propio cantante. Aunque algunos de estos se han pronunciado sobre política (Nacho Vegas en un extremo y Russian Red en el otro), no han querido llevar estos asuntos a su música. Una pena, porque muchos de los cantautores indies, que son los que más seguidores tienen, podrían aprovechar esta situación para dejar de llorar a sus exparejas y cantar sobre cosas verdaderamente importantes. Ojo, reconozco que algunos me gustan, ¡pero eso no quita que me resulten muy cansinos!

A donde yo quería llegar es aquí: existe un nutrido grupo de cantautores anarquistas que llevan años dando que hablar, aunque pocos se atrevan a hacerlo. Estos autores se aventuran a protestar contra el consumismo, el capitalismo y el patriarcado y a destacar formas de vida alternativa como la igualdad animal (o liberalismo animal) y la cultura vegana. Unos ejemplos:

Regocijo en el fango: estuvieron tocando a finales de los años noventa y durante los 2000, pero hace tiempo que no sé de ellos (un hombre y una mujer). Su myspace lleva muerto unos años y es una pena, porque sus letras, marcadamente feministas y anti patriarcales, eran un impulso sincero y cargado de fuerza a una mayoría silenciada. Canciones como La gasolinera del olvido, Carta de una mujer iracunda o Gaiafonía son buenos ejemplos de canciones protesta.

Producto Interior Bruto: a este chaval al que además de conocerle de vista, por ser amigo de mi hermano y verle en alguna ocasión en directo, le admiro mucho, porque realmente le gusta lo que hace ya sea como P.I.B. o como Folie a trois, su alter ego musical. Sus letras claman por el respeto hacia los animales, la cultura vegana, la repulsión hacia el machismo y la definición tradicional de “hombre” y “mujer”. Tal vez no canta muy bien, pero dice lo que otros no se atreven a decir. Ha sentado una base que ahora hierve a la espera de nuevos cantautores. Y tal vez no es del todo nuevo, ¿pero es Sabina novedoso? No y tampoco es que se moje mucho por decir lo que opina sobre lo que está pasando. Algunas de sus mejores canciones son sobre “la guerra del siglo XXI” (Ponte como quieras), la amistad que surge en la lucha por lo que uno cree (Te conocí peleando) o su postura antidroga (¿Quién consume a quién?), que dice (bien) así:

«Imagínate que fueras un pez gordo y que tuvieras miedo de ver cómo se rompe la preciada paz social. Y alguien te ofreciera un mágico remedio, y encima garantiza que funcionará. Es un arma contra obreros y estudiantes. Disparas tan campante y los pobres, encima, piden más. Además, por si esto fuera poco, les gusta tanto tanto que están dispuestos a pagar. Así que llena tus bolsillos y quédate tranquilo, mientras tengan su ración, no nos van a molestar. La delincuencia callejera nos viene que te cagas, es la excusa para aumentar la presencia policial. ¿Ves qué fácil? de un plumazo nos quitamos de en medio a esa gente que nos la podrían liar…»

Padre Mariana: este cantautor anarquista colaborador habitual de Producto Interior Bruto es más clásico en las letras y en la música que las acompaña. Como cualquier cosa que diga es baladí, esa palabra que a más de uno le gusta utilizar y no tiene demasiadas oportunidades para hacerlo, os dejo con esta canción, Quiero que paren:

A.N.A.: es la voz femenina del anarquismo. Con la dulzura de su voz pero sin cantarle al hombre de turno, a las florecillas o ese vestido tan mono que luce una modelo en una revista de moda, A.N.A. canta contra la vida de esclavos que llevamos como en Decide en tu vida; se atreve a decir “échame una mano que yo sola no puedo” en Todo menos asco; y decide no callarse para hablarnos de la lucha de cada día en el mundo laboral competitivo y deshumanizado en Parte del ganado, que también dice (bien) así:

«Los problemas para ellos son no tener dinero, que su novia sea fea o su casa muy pequeña, que nadie los quiera, que se sientan rechazados, necesitan sentirse parte del ganado… ¿Pero dónde está el amor? ¿En qué rincón está escondido?»

Y no dejes de escuchar Jodido dinero, que si te gusta te tienes que leer Españistán a la de ya. No sé qué habrá sido de esta chica, perdida su pista desde hace cuatro años.

Hay más que hace tiempo que no escucho, como Paso a paso o Todo o nada. Inspirados en todos estos surgen nuevos cantautores como Paradoxus Luporum que suena a cantautor de los sesenta y setenta pero con letras sobre la crisis actual, Democracia Real y todo lo que le indigna. Crisis dice así:

Pero el poder lo tienen los banqueros.
El político es tan sólo un actor,
movido por los hilos del dinero,
exactamente como tú y como yo.

Sólo hay una horma que deforma su poder,
huyendo de su juego en masa,
trabajando unidos en traer la autogestión.
Grupos de personas discutiendo lo que hacer,
en distintas asambleas
que planean detener el tren de la ambición.
Cualquier crisis se hunde si escapas del juego, te vas, rompes tu rol,
un invento, es sólo un invento perverso, sin más, no es ningún dios.

Aunque creo que Paradoxus Luporum es Jesús el de Producto Interior Bruto, porque no sé… chicos, hace mucho que no me muevo por el ambiente de centros sociales y que no escucho nuevos grupos ni cantautores, pero la voz tiene esas reminiscencias… Y si no, escuchad El anarquista y comparad.

Chuzando el charco encontramos a Animinimalista que canta contra la tortura animal en experimentos científicos y toda la industria de la caza de animales para usarles como lindas prendas de ropa. Un toque más pop, pero el mensaje es el mismo, como en esta canción:

Tal vez no sea nada nuevo. Tal vez sus mensajes no disten mucho de los que otros proclamaron en otras revoluciones. Tal vez sea así, pero siempre será mejor contar con voces dispares que luchen con guitarras y letras sinceras a no tenerlas.

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License. Texto de María José Alfonsel y fragmentos de sus propios autores.

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